El esperado juicio entre Elon Musk y OpenAI, con demandas que superan los $130 mil millones de dólares, ha comenzado en un tribunal federal de Oakland, California. La selección del jurado el lunes marca el inicio formal de esta contienda legal de alto perfil que enfrenta al cofundador de la IA contra la empresa que ayudó a crear. Este caso definirá precedentes clave sobre la naturaleza de las empresas de inteligencia artificial y la visión original sin fines de lucro.
El Origen del Conflicto entre Elon Musk y OpenAI
La disputa se remonta a 2015, cuando OpenAI fue fundada como un laboratorio de investigación de IA sin fines de lucro, con Elon Musk como cofundador y uno de sus principales inversores iniciales. Musk, en un momento crucial en 2018, se desvinculó de la compañía. Correos electrónicos presentados en el tribunal revelan su opinión de que OpenAI estaba «en un camino de cierto fracaso en relación con Google» y que su compañía Tesla era «el único camino que podría siquiera esperar hacerle sombra a Google».
Poco después de la salida de Musk y bajo el liderazgo de Sam Altman, OpenAI experimentó una transformación significativa en su estructura corporativa. Primero, se convirtió en una compañía con fines de lucro «limitados» en 2019, para luego evolucionar a una corporación de beneficio público con fines de lucro a finales de 2025. Este cambio fue clave antes del lanzamiento de ChatGPT en 2022, un producto que catapultó a la empresa a la cima del liderazgo en IA.
En un giro irónico, Musk lanzó su propia empresa de IA, xAI, en 2023, la cual posteriormente se fusionó con SpaceX. Se espera que la entidad combinada xAI-SpaceX debute en el mercado a finales de este año, poco antes de una supuesta IPO de OpenAI. Incluso, en febrero de 2025, Musk realizó una oferta no solicitada para adquirir OpenAI por $97.4 mil millones de dólares.
Las Demandas de Musk y sus Reclamaciones
En agosto de 2024, Musk presentó una demanda contra OpenAI, su CEO Sam Altman, su presidente Greg Brockman y el principal patrocinador Microsoft. En su queja, el magnate alegó que fue «defraudado de miles de millones de dólares» a través de un «engaño… de proporciones shakesperianas» al manipularlo para que invirtiera en lo que creía era una entidad sin fines de lucro, cuando el plan era convertirla en una empresa con fines de lucro.
Musk, quien en un inicio había exigido más de $130 mil millones de dólares en daños, posteriormente enmendó su demanda para que estos fondos fueran destinados al brazo sin fines de lucro de OpenAI, en lugar de para sí mismo. Además de las compensaciones económicas, busca que el tribunal anule la conversión de OpenAI a una empresa con fines de lucro y la destitución tanto de Sam Altman como de Greg Brockman.
Recientemente, el equipo legal de Musk retiró las acusaciones de fraude, optando por proceder únicamente con las reclamaciones de incumplimiento de confianza caritativa y enriquecimiento injusto. El conflicto, en palabras de Musk en X, plantea la cuestión de si es «aceptable saquear una organización benéfica» en Estados Unidos.
La Postura de Defensa de OpenAI
OpenAI ha negado rotundamente las acusaciones de fraude, argumentando que Elon Musk estuvo activamente involucrado en las discusiones sobre la posible conversión de la empresa a un modelo con fines de lucro ya desde finales de 2017. Según su defensa, Musk supuestamente deseaba que la compañía se fusionara con Tesla o que se le otorgara el control mayoritario de cualquier estructura con fines de lucro.
La empresa sostiene que no accedieron a los términos de Musk para la estructura con fines de lucro, lo que, según ellos, llevó a la partida del magnate bajo la falsa premisa de que OpenAI no tenía posibilidades de éxito. En un comunicado contundente, OpenAI afirmó que Musk, «motivado por los celos, el arrepentimiento por haberse alejado de OpenAI y el deseo de descarrilar a una empresa de IA competidora, ha pasado años acosando a OpenAI a través de demandas infundadas y ataques públicos».
Además, OpenAI ha acusado previamente a Musk y a Meta de «comportamiento inapropiado y anticompetitivo», y en su declaración del lunes, alegó que Musk coordinó con el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, para «socavar la misión de OpenAI».
Implicaciones del Veredicto para el Futuro de la IA
Este juicio trasciende la disputa monetaria, pues tiene el potencial de desenterrar nuevos detalles críticos sobre Elon Musk y Sam Altman, ambos bajo un escrutinio cada vez mayor. El resultado podría redefinir el futuro de la industria de la inteligencia artificial, especialmente en lo que respecta a los modelos de negocio y la ética.
Ambos magnates y sus respectivas compañías enfrentan un año desafiante. Musk, con el próximo IPO de xAI-SpaceX, ha estado en el centro de varias controversias, desde su relación con la administración Trump hasta acusaciones de abuso de sustancias y engaño a inversores. Además, su IA Grok ha sido criticada por la creación de imágenes no consensuadas.
OpenAI también busca una posible IPO este año, a pesar de la controversia que rodea a ChatGPT por facilitar episodios de salud mental fatales, incluidos suicidios. La empresa ha recibido críticas por un acuerdo con el Pentágono, el cual otras compañías como Anthropic rechazaron por preocupaciones sobre vigilancia masiva y armas autónomas. Una investigación de The New Yorker, amplificada por Musk, también avivó el escrutinio sobre Altman, describiéndolo como «no confiable» o incluso «sociópata», seguido por un ataque con cóctel molotov a su hogar.
En resumen
- El juicio de alto perfil entre Elon Musk y OpenAI ha iniciado en Oakland, California, con demandas que ascienden a más de $130 mil millones de dólares.
- Musk acusa a OpenAI de incumplimiento de confianza caritativa al transformarse de una organización sin fines de lucro a una con fines de lucro.
- OpenAI niega las acusaciones, afirmando que Musk estuvo al tanto de las discusiones sobre el cambio de modelo y que sus motivos son «celos».
- El magnate busca revertir la conversión de OpenAI a for-profit y la destitución de Sam Altman y Greg Brockman.
- El caso tiene amplias implicaciones para el futuro de la industria de la IA, los modelos de negocio y la credibilidad de sus líderes.
- Figuras clave como Musk, Altman, Brockman y Satya Nadella de Microsoft se espera que testifiquen durante las dos fases del juicio.





