Estados Unidos ha implementado una nueva prohibición de importación de dispositivos robóticos avanzados e inversores de energía fabricados en el extranjero, una medida que impactará significativamente a fabricantes en China y busca resguardar la seguridad nacional. Anunciada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) el 28 de julio de 2026, esta restricción subraya crecientes preocupaciones geopolíticas en el sector tecnológico.
La prohibición, aunque no nombra explícitamente a ningún país, está destinada a afectar severamente a industrias chinas, particularmente en un momento en que el país asiático intensifica su producción de robots humanoides y domina el mercado global de inversores solares.
Impacto en la robótica global y China
La nueva regulación de la FCC abarca una amplia gama de robots, incluyendo modelos humanoides y cuadrúpedos, impactando directamente a fabricantes como Unitree. China, un actor principal en la robótica avanzada, ha estado fomentando activamente el desarrollo de humanoides, algunos de los cuales han ganado notoriedad en videos virales y programas de talento. La medida de EE. UU. se produce mientras empresas estadounidenses, como Tesla, están reorientando sus operaciones para centrarse en la producción de sus propios robots humanoides, como el Optimus.
La definición de «dispositivo robótico avanzado» de la FCC es extensiva, cubriendo cualquier máquina capaz de locomoción, evitación de obstáculos, navegación o movimiento terrestre, que incorpore un sensor para percibir el entorno, disponga de un chip para conectividad de red y pese más de 2 kilogramos (4.4 libras). Esta definición incluye incluso futuros purificadores robóticos o aspiradoras si cumplen con estas características y no obtienen una exención.
Inversores de energía y seguridad nacional
Además de los robots, la prohibición se extiende a los inversores de energía, componentes cruciales en sistemas de paneles solares y otras infraestructuras de energía renovable. China es el hogar de los principales productores mundiales de inversores, como Sungrow y Huawei (esta última ya en la lista negra de EE. UU.). La FCC justifica esta acción citando «riesgos inaceptables para la seguridad nacional de Estados Unidos o la seguridad de las personas estadounidenses».
Similar a la prohibición anterior sobre routers fabricados en el extranjero, las empresas pueden solicitar exenciones para importar productos. Sin embargo, estas solicitudes no obligan a mejorar la seguridad de los dispositivos, sino que requieren un plan detallado para trasladar la manufactura a Estados Unidos. Hay expectativas de que muchos proveedores no chinos serán exentos de estas restricciones, indicando un claro enfoque geopolítico.
Actualizaciones de seguridad y desinformación
La FCC ha concedido una exención adicional que permite a todos los robots e inversores recibir actualizaciones de seguridad y compatibilidad hasta el 1 de enero de 2029. Sin embargo, la agencia ha sido criticada por lo que se describe como una «desinformación» sobre cómo funcionan realmente estas actualizaciones, ya que las empresas no necesitan informar a la FCC cuando envían actualizaciones de seguridad a sus dispositivos. Los productos ya existentes en EE. UU. no están sujetos a la prohibición, y pueden seguir siendo utilizados por individuos y empresas.
En resumen
- Estados Unidos prohíbe la importación de robots avanzados e inversores de energía extranjeros.
- La medida busca mitigar riesgos para la seguridad nacional, impactando fuertemente a China.
- La prohibición afecta a robots móviles, incluyendo humanoides y cuadrúpedos, y a inversores para energías renovables.
- Empresas pueden solicitar exenciones, pero deben planificar la manufactura en EE. UU.
- Dispositivos existentes pueden seguir recibiendo actualizaciones de seguridad hasta 2029.


