Huawei podría unirse a Samsung como las únicas empresas tecnológicas capaces de producir sus propios componentes clave: CPUs, SSDs y DRAM. Esta audaz estrategia, impulsada por las sanciones estadounidenses, posiciona a la compañía china como un jugador autosuficiente de gran escala, desafiando a gigantes como Apple, Intel y Nvidia en la cadena de suministro global.
La ambición de autosuficiencia de Huawei
La movida de Huawei hacia la producción interna de DRAM representa un paso crucial en su estrategia de independencia tecnológica. Según un informe de Blocks & Files, basado en análisis de la industria, Huawei estaría construyendo y operando plantas de fabricación de DRAM a través de una empresa conjunta con el fabricante chino SwaySure. Esto le daría control efectivo sobre una red de al menos 11 fábricas de semiconductores en la región. Aunque Huawei niega estas afirmaciones, la evidencia sugiere una expansión considerable de sus capacidades de manufactura, más allá de sus actuales CPUs y chips de IA.
Contexto de las sanciones y el respaldo estatal
Esta expansión no surge de la nada, sino de la necesidad. Huawei ha enfrentado severas sanciones respaldadas por Washington que han limitado su acceso a tecnologías de silicio de vanguardia. En respuesta, el gobierno chino ha intensificado su apoyo, con estimados que sugieren una financiación estatal de hasta 30 mil millones de dólares para la red de chips de Huawei, e incluso proyecciones de hasta 75 mil millones de dólares en apoyo a lo largo de su vida útil. Además, el gobierno ha impulsado los chips Ascend de Huawei como el estándar de facto en el mercado chino, asegurando una demanda interna masiva. Esta protección gubernamental es vital para que la empresa pueda invertir en una infraestructura de fabricación tan compleja y costosa.
El ‘velo’ de las operaciones y la lista de entidades de EE. UU.
La supuesta red de fabricación de Huawei opera bajo un «velo» de afiliadas que no están directamente asociadas con la empresa en papel. Esta opacidad hace que sea difícil para los observadores externos cuantificar el alcance de sus ambiciones. Sin embargo, las designaciones de la Lista de Entidades del gobierno de EE. UU. sobre las afiliadas de Huawei sugieren que los investigadores del BIS han concluido que estas empresas funcionan como una red unificada, proporcionando una confirmación «oficial» indirecta de su existencia y propósito.
Impacto en la memoria HBM y el futuro del silicio
La principal motivación detrás de esta incursión en DRAM es la creciente demanda de Huawei de memoria de alto ancho de banda (HBM) para sus potentes chips de IA Ascend. Las sanciones impiden a Huawei adquirir HBM de proveedores internacionales, lo que hace que la producción interna sea una necesidad estratégica. Aunque el fabricante chino CXMT está detrás de Samsung en HBM por 3-4 años, la brecha en DRAM general se está cerrando rápidamente. Mientras que en NAND flash, utilizada en SSDs, los fabricantes chinos ya han alcanzado una paridad relativa. La capacidad de Huawei para fabricar sus propios CPUs, SSDs y DRAM lo posicionaría como un «diseñador de chips, fabricante y proveedor de memoria todo en uno», un rol que Samsung ha monopolizado en gran medida en Occidente y que lo distingue de Apple, Intel y Nvidia, que dependen de terceros para la producción de memoria.
En resumen
- Huawei podría convertirse en el segundo fabricante global en producir sus propios CPUs, SSDs y DRAM, solo superado por Samsung.
- La estrategia es una respuesta directa a las sanciones de EE. UU. que restringen el acceso de Huawei a componentes clave.
- La empresa está presuntamente construyendo fábricas de DRAM a través de una empresa conjunta con SwaySure, con un probable respaldo estatal valorado en miles de millones de dólares.
- La inversión busca asegurar el suministro de memoria HBM para sus chips de IA Ascend, vital para su crecimiento.
- Este movimiento estratégico reduce su dependencia de proveedores externos, posicionándola como un jugador autosuficiente en la industria de semiconductores.


