Apple ha presentado nuevas pruebas y acusaciones en su demanda contra OpenAI, alegando el uso indebido de secretos comerciales por parte de un ex empleado. La tecnológica californiana sostiene que un MacBook portátil del ex ingeniero Chang Liu revela la descarga y utilización de archivos propietarios confidenciales para beneficio de la compañía de inteligencia artificial.
Este desarrollo intensifica la disputa legal entre dos gigantes tecnológicos, con Apple buscando una ‘discovery’ acelerada para respaldar sus reclamos sobre el negocio de hardware de OpenAI. La situación subraya la creciente tensión en el sector de la IA, donde la protección de la propiedad intelectual se vuelve crucial ante la rápida innovación.
Pruebas del MacBook: Archivos confidenciales y simulaciones
La nueva evidencia de Apple se centra en el ex ingeniero eléctrico senior de sistemas, Chang Liu. Según la investigación forense inicial de un MacBook utilizado por Liu después de unirse a OpenAI, se alega que accedió y descargó “decenas de archivos confidenciales de Apple” de almacenamiento en la nube de terceros de la compañía. Entre estos archivos se destaca un esquemático de circuito.
Apple afirma que Liu no solo descargó estos archivos, sino que también utilizó el esquemático para realizar simulaciones en el contexto de su trabajo en OpenAI. La evidencia del portátil supuestamente reveló instancias previamente desconocidas de información robada, incluyendo el uso de herramientas y paquetes de software con nombres idénticos a las herramientas de ingeniería internas y propietarias de Apple.
Directrices a un compañero de trabajo y el "borrado" de evidencia
Las acusaciones de Apple no se limitan solo a la posesión y uso de los secretos comerciales. La compañía también sostiene que, tras enterarse de la investigación interna, Liu instruyó a un compañero de trabajo en OpenAI para que “restaurara” cualquier dispositivo emitido por Apple. Según Apple, esta acción fue un intento de borrar evidencia forense que podría ser utilizada en su contra.
Este movimiento sugiere un presunto intento de obstrucción, añadiendo una capa de complejidad y gravedad a la demanda por robo de secretos comerciales. La implicación es que Liu era consciente de sus acciones y trató de ocultar el rastro digital.
Contexto de la demanda por secretos comerciales
Este es el último capítulo en la demanda por secretos comerciales que Apple inició contra OpenAI a principios de este año. Anteriormente, Apple había solicitado una ‘discovery’ acelerada en agosto, ampliando el alcance de sus acusaciones para incluir a hasta 11 ex empleados que, según la empresa, habían compartido secretos comerciales con OpenAI.
OpenAI, por su parte, ha respondido calificando las acusaciones de Apple como “descuidado, agresivo y extrañamente personal”, y ha negado cualquier irregularidad. La compañía ha mantenido su postura de no haber cometido actos ilícitos, preparando el escenario para una batalla legal prolongada y significativa que podría sentar precedentes en la industria.
En resumen
- Apple presentó nuevas pruebas en su demanda contra OpenAI por robo de secretos comerciales.
- Las acusaciones se centran en el ex ingeniero Chang Liu y un MacBook con archivos confidenciales.
- Se alega que Liu descargó y usó esquemáticos de circuitos para simulaciones en OpenAI.
- Apple afirma que Liu instruyó a un compañero para "restaurar" dispositivos y borrar evidencia.
- Esta es la última escalada en la demanda que Apple inició a principios de año, incluyendo a 11 ex empleados.


