Samsung presenta el Galaxy Z Fold 8 Ultra, una evolución de su emblemático plegable que promete optimizaciones significativas en rendimiento y batería, aunque mantiene un diseño continuista. A pesar de sus potentes especificaciones y mejoras en las pantallas, el dispositivo enfrenta el desafío de justificar su distintivo ‘Ultra’ frente a su predecesor y la versión base del Z Fold 8.
Diseño y pantallas: refinamiento sutil
El Galaxy Z Fold 8 Ultra conserva las dimensiones y el peso de su predecesor, con un grosor de 8.9mm cerrado y 7.58 onzas, y una clasificación IP48. Sin embargo, Samsung ha logrado un hito al reducir ligeramente el grosor cuando está abierto, siendo el plegable más delgado de la compañía con 4.1mm. Se introducen bordes cónicos que facilitan la apertura y una nueva capa de aleación de titanio bajo la pantalla flexible que reduce la visibilidad del pliegue, aunque este sigue presente de forma sutil. Las pantallas AMOLED, de 6.5 pulgadas exterior y 8 pulgadas principal, mantienen la tasa de refresco de 120Hz. Ambas elevan su brillo máximo a 3,000 nits y la pantalla interna suma un recubrimiento antirreflejos para mejorar la visibilidad. La resolución de la pantalla principal también recibe una ligera mejora, pasando de 1,968 x 2,184 a 2,256 x 2,504.
Rendimiento de élite y enfoque en la productividad
El Z Fold 8 Ultra integra el procesador Snapdragon Elite Gen 5 for Galaxy, acompañado de hasta 16GB de RAM y 1TB de almacenamiento, garantizando un rendimiento de primera línea en cualquier escenario, desde multitarea intensiva hasta juegos exigentes. Esta potencia es idéntica a la del modelo base, lo que resalta la paridad en el rendimiento bruto entre ambas versiones. La mayor altura vertical de sus pantallas favorece el multitasking y la lectura, ofreciendo más espacio para el contenido sin interrupciones de la interfaz. No obstante, su formato casi cuadrado puede generar un considerable ‘letterboxing’ al ver contenido multimedia en la pantalla principal.
Sistema de cámaras: una ventaja para los entusiastas
Una de las diferencias clave entre el Ultra y el Z Fold 8 estándar es la configuración de cámaras. El modelo Ultra mantiene un sistema de tres cámaras traseras, incluyendo un sensor principal de 200 megapíxeles, un teleobjetivo de 10MP con zoom óptico 3x, y un nuevo ultra gran angular de 50MP. Esta suite fotográfica ofrece mayor versatilidad y calidad de imagen en diversas condiciones, superando al modelo base en capacidades de zoom y captura de paisajes. Aunque la calidad general es excelente, algunos críticos señalan que los teléfonos Pixel de Google aún pueden ofrecer imágenes con mayor detalle y fidelidad de color.
Batería y carga: un salto considerable
La duración de la batería es uno de los puntos más fuertes del Z Fold 8 Ultra. Incorpora una batería de 5,000mAh, un aumento significativo respecto a los 4,400mAh del modelo anterior, gracias a una nueva celda de silicio-carbono. En pruebas, el dispositivo alcanzó una impresionante duración de 32 horas y 11 minutos reproduciendo video con la pantalla exterior, superando ampliamente a sus predecesores y al Z Fold 8 base. Las velocidades de carga también mejoran, con carga cableada de 45W y carga inalámbrica de 25W, lo que representa un avance considerable frente a los 25W del Z Fold 7. Sin embargo, carece de un anillo magnético integrado para accesorios Qi2, requiriendo una funda compatible para esta funcionalidad.
En resumen
- El Samsung Galaxy Z Fold 8 Ultra presenta un procesador Snapdragon Elite Gen 5 y pantallas más brillantes con 3,000 nits.
- Su diseño es continuista, con sutiles mejoras como bordes cónicos y una reducción en el grosor general.
- Ofrece un avanzado sistema de triple cámara trasera, incluyendo un teleobjetivo 3x, a diferencia del modelo base.
- La batería de 5,000mAh proporciona una autonomía excepcional de más de 32 horas en pruebas.
- Las velocidades de carga aumentan a 45W con cable y 25W inalámbrica, pero carece de soporte Qi2 integrado.
- El precio inicial es de $2,100, $200 más que el Galaxy Z Fold 8 estándar.


