Flock Safety, fabricante de cámaras de vigilancia, ha implementado un programa de separación voluntaria que resultará en la reducción de su plantilla en un 18%, afectando a unos 270 empleados. Esta medida se produce en un contexto de creciente rechazo público y preocupaciones legales en torno a sus controvertidos sistemas de lectura de matrículas y rastreo de personas en Estados Unidos, evidenciando el impacto de la presión social y la regulación sobre el sector de la vigilancia.
Reducción de personal en medio de controversias
La empresa, conocida por sus más de 100,000 cámaras lectoras de matrículas desplegadas en todo EE. UU., confirmó la salida de empleados a través de un “Programa de Separación Voluntaria”. Aunque Flock califica la iniciativa como una estrategia para su “siguiente fase de crecimiento” y no como despidos obligatorios, la noticia llega después de que informes de Reuters y Wired sugirieran la necesidad de reducir la plantilla para evitar despidos masivos. La decisión refleja las presiones operativas y reputacionales que enfrenta la compañía en un mercado cada vez más escéptico.
Creciente rechazo a la vigilancia masiva
Flock Safety ha sido objeto de intensas críticas por su programa de vigilancia masiva, que permite a las fuerzas del orden rastrear vehículos sin órdenes judiciales. Jueces federales han calificado la tecnología de “vigilancia masiva indiscriminada”. Este descontento no se limita a las esferas judiciales, sino que se extiende a las comunidades, lo que ha llevado a algunas ciudades a desmantelar las cámaras de Flock, solo para que sean reemplazadas rápidamente. En algunos casos, la frustración ha escalado hasta el vandalismo directo de los dispositivos.
Abusos, fallos de seguridad y preocupación por derechos civiles
La controversia alrededor de Flock se agrava por el historial de abusos de su sistema y las debilidades en ciberseguridad. Decenas de agentes de policía han sido arrestados, despedidos o forzados a renunciar por abusar del acceso a la tecnología de Flock para rastrear y acosar a individuos sin autorización. Además, se han reportado casos de cámaras de Flock expuestas públicamente en la web, lo que plantea serios riesgos de seguridad. Expertos también han cuestionado la precisión del sistema, citando incidentes donde la identificación errónea de matrículas ha provocado detenciones y arrestos indebidos, como el caso de un periodista.
Impacto en contratos policiales
El creciente escrutinio sobre Flock ha tenido un impacto directo en sus relaciones con las agencias de seguridad. Varios departamentos de policía, incluido el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), han optado por no renovar sus contratos con la compañía. Las razones citadas por estas instituciones son explícitamente las “graves preocupaciones sobre las libertades civiles y la privacidad” que plantea la tecnología de vigilancia de Flock. Esto sugiere un cambio en la percepción de los beneficios de esta tecnología frente a sus riesgos inherentes.
En resumen
- Flock Safety reduce su plantilla en un 18%, afectando a aproximadamente 270 empleados, a través de un programa de separación voluntaria.
- La medida surge en medio de un intenso rechazo público y legal a sus sistemas de lectura de matrículas y rastreo de personas.
- Jueces federales han calificado la tecnología de Flock de “vigilancia masiva indiscriminada”.
- Se han documentado numerosos casos de agentes de policía que abusaron del sistema para rastrear ilegalmente a individuos.
- El sistema de Flock ha sido criticado por fallos de ciberseguridad y errores de precisión en la identificación de matrículas.
- Departamentos como el LAPD han rescindido contratos con Flock por preocupaciones de privacidad y libertades civiles.


