La escasez de memoria RAM podría prolongarse hasta 2030, según SK Hynix, que presentó esta previsión junto con sus resultados del tercer trimestre de 2026. La compañía atribuye el desequilibrio a una demanda que crece más rápido que la capacidad de producción, y anticipa que los robots y otros sistemas de IA física añadirán presión sobre el suministro a largo plazo.
Por qué SK Hynix prevé escasez de memoria hasta 2030
En su informe de resultados, SK Hynix afirmó que la oferta de memoria no está siguiendo el ritmo de expansión del mercado. La empresa señaló dos obstáculos para cerrar esa brecha: la dificultad técnica de fabricar chips con procesos avanzados y el tiempo que exige construir nuevas instalaciones de producción.
Por esos plazos, la compañía espera que la demanda supere a la oferta hasta el final de la década. No se trata de una garantía de que todos los tipos de memoria escasearán de forma idéntica, sino de una previsión empresarial sobre el equilibrio general del mercado. La disponibilidad y el efecto en los precios pueden variar según el producto y la evolución de la demanda.
Para quienes compran o actualizan computadoras, la advertencia importa porque la memoria es un componente clave en PCs, servidores y otros dispositivos. Si la oferta continúa ajustada, podría ser más difícil que el sector responda rápidamente a nuevos picos de demanda. Sin embargo, la previsión de SK Hynix no determina por sí sola cuánto costará la RAM para el consumidor ni cuándo cambiarán los precios.
La inteligencia artificial impulsa la demanda actual
SK Hynix relacionó sus perspectivas de crecimiento a corto plazo con la demanda empresarial y de inteligencia artificial. Los centros de datos que ejecutan servicios de IA requieren grandes cantidades de memoria, por lo que la expansión de esa infraestructura puede absorber una parte importante de la producción disponible.
La empresa también describió un ciclo de inversión en el que las mejoras de productividad asociadas con la IA estimulan nuevas inversiones en infraestructura. Según su evaluación, este impulso podría extenderse desde los centros de datos hacia empresas de distintos sectores y proyectos impulsados por gobiernos. Esto ayuda a explicar por qué la demanda no depende de un único tipo de cliente.
En el tercer trimestre de 2026, los ingresos de SK Hynix superaron los 100 billones de wones, un máximo trimestral para la compañía, de acuerdo con el comunicado de resultados. Esa cifra refleja un periodo de fuerte negocio, pero no significa que la escasez vaya a traducirse automáticamente en un precio concreto para cada módulo de memoria.
Los robots podrían sumar presión después de la IA de centros de datos
Para el medio y largo plazo, SK Hynix identifica la llamada IA física como otro posible motor de demanda. La categoría incluye aplicaciones como la conducción autónoma y la robótica, que combinan software de inteligencia artificial con equipos capaces de interactuar con el mundo real.
La previsión no cuantifica cuánta memoria necesitarán los robots ni establece una fecha exacta para que su adopción alcance escala. Por eso, conviene distinguir entre la advertencia sobre una tendencia de mercado y una certeza sobre el consumo futuro de cada dispositivo. El impacto dependerá, entre otros factores, de cuántos sistemas se fabriquen y de la cantidad de memoria que requiera cada uno.
El escenario plantea una competencia creciente por la capacidad de fabricación entre centros de datos, empresas y, eventualmente, equipos de robótica. Para el consumidor, el punto práctico es seguir la evolución de la oferta y comparar necesidades antes de actualizar, sin asumir que la escasez prevista implica necesariamente una subida uniforme o continua de precios.
En resumen
- SK Hynix prevé que la escasez de memoria persista hasta 2030.
- La empresa señala que la oferta no alcanza el ritmo de crecimiento del mercado.
- La dificultad de los procesos avanzados y el tiempo para construir fábricas limitan la expansión de capacidad.
- La demanda de IA y centros de datos impulsa el mercado a corto plazo.
- La conducción autónoma y la robótica podrían aumentar la demanda de memoria a largo plazo.


