TP-Link, el gigante de los routers, se enfrenta a una creciente presión legal en Estados Unidos, con cuatro estados presentando demandas por presuntas declaraciones engañosas sobre su separación de China. Esta situación agrava la prohibición de la FCC impuesta en marzo de 2026, lo que implica que los consumidores estadounidenses no podrán adquirir nuevos routers de la marca en un futuro próximo.
Nuevas Acciones Legales y Preocupaciones por Seguridad
Los estados de Iowa, Florida, Montana y Nebraska han interpuesto demandas contra TP-Link, alegando que la compañía está engañando a los consumidores acerca de la independencia de sus operaciones con respecto a China. Estas acciones legales se centran en acusaciones de prácticas comerciales engañosas que violan las leyes de protección al consumidor estatales. La preocupación principal radica en la seguridad de los routers y la posibilidad de que la empresa mantenga lazos ocultos con entidades chinas, a pesar de sus afirmaciones de haber trasladado la producción a Vietnam y sus operaciones en EE. UU. a California en 2024.
El Contexto de la Prohibición de la FCC
En marzo de 2026, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) implementó una prohibición generalizada sobre la venta de routers fabricados fuera de Estados Unidos. Si bien compañías como Asus, Adtran, Netgear, Amazon, Calix, Nokia y Starlink han obtenido exenciones de esta medida, TP-Link no ha logrado conseguirla. La persistencia de esta prohibición, sumada a las nuevas demandas, pone en un serio aprieto la capacidad de TP-Link para introducir nuevos productos en el mercado estadounidense.
Discrepancias sobre el Origen de los Componentes y Lazos con China
TP-Link ha insistido en que todos los componentes de sus routers vendidos en EE. UU. se fabrican en Vietnam y que la empresa es una entidad estadounidense independiente, sin vínculos con gobiernos extranjeros ni intercambio de datos de clientes. Sin embargo, un informe de Bloomberg de 2025 sugiere lo contrario, indicando que, a excepción de un 0.5% del valor total de los insumos provenientes de Vietnam, el resto de los componentes son importados de China. Además, las nuevas demandas citan informes previos del gobierno de EE. UU. sobre la explotación de vulnerabilidades de TP-Link por parte de la inteligencia rusa y los supuestos lazos de la empresa con un contratista militar chino, según la demanda de Nebraska.
La Postura de TP-Link y el Futuro en EE. UU.
Steve Kovsky, director de asuntos corporativos de TP-Link, ha calificado las demandas como basadas en “premisas falsas”, reiterando que han proporcionado “documentación clara y verificable” que demuestra la fabricación vietnamita de sus dispositivos y su independencia. A pesar de la prohibición de nuevos productos, los routers TP-Link fabricados antes de marzo de 2026 aún pueden venderse en el mercado estadounidense. La compañía sigue buscando la aprobación de la FCC para sus futuros productos, sometiéndose al “proceso de aprobación estándar como otros fabricantes de routers”. La situación actual subraya las tensiones geopolíticas y las estrictas regulaciones en torno a la cadena de suministro y la seguridad tecnológica en el mercado estadounidense.
En resumen
- TP-Link enfrenta demandas de cuatro estados de EE. UU. por engaño sobre sus vínculos con China.
- La prohibición de la FCC de marzo de 2026 sobre la venta de nuevos routers TP-Link en EE. UU. continúa.
- Existen discrepancias sobre el origen de los componentes, con TP-Link afirmando que son de Vietnam y reportes sugiriendo vínculos con China.
- TP-Link niega las acusaciones y sostiene que es una empresa estadounidense independiente.
- Los routers TP-Link producidos antes de la prohibición aún pueden venderse en EE. UU.
- La compañía busca la aprobación estándar de la FCC para sus futuros productos.


