En la actualidad, los sistemas HVAC de los edificios no solo contribuyen al aumento de los costos energéticos, sino que también utilizan aditivos o productos químicos que pueden dañar la capa de ozono.
La industria de la construcción se enfrenta a desafíos en materia de sostenibilidad y conservación del entorno. El desarrollo de modelos libres de sustancias perjudiciales para la capa de ozono, crucial para nuestra protección contra los rayos ultravioleta, se presenta como un imperativo para la industria.
Santiago Urueña, Business Developer Manager para Digital Building en Schneider Electric, destaca la importancia de mejorar la infraestructura y adoptar sistemas de calefacción o HVAC sostenibles para abordar este problema. Estos sistemas, que ofrecen calefacción y enfriamiento, se convierten en soluciones clave para reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia energética.
Urueña subraya el compromiso de Schneider Electric en diseñar sistemas sostenibles que eliminen la necesidad de químicos contaminantes, promoviendo así la creación de ciudades inteligentes y respetuosas con el medio ambiente.
A pesar de que los sistemas HVAC son esenciales para mantener ambientes agradables, también son responsables del mayor consumo de energía en edificios. Urueña destaca la importancia de adaptar estos sistemas existentes con soluciones de monitoreo de gestión energética para optimizar su funcionamiento y minimizar el uso de productos nocivos.
Es fundamental recordar que el Protocolo de Montreal, establecido en 1987, busca la eliminación gradual de productos químicos como los clorofluorocarbonos (CFC) utilizados comúnmente en los sistemas HVAC, brindando una protección legal a través de regulaciones específicas.
Urueña concluye enfatizando la responsabilidad compartida de trabajar hacia un futuro sostenible, destacando la importancia de comprender y abordar estos aspectos para mejorar las condiciones ambientales del planeta.


