La NBA se embarca en una revolucionaria iniciativa tecnológica durante el All-Star Game al presentar una cancha de vidrio con LED de la empresa alemana ASB GlassFloor. Este impresionante terreno de juego, ubicado en el Lucas Oil Stadium con capacidad para 35 mil personas, se transforma en una pantalla gigante de 756 metros cuadrados. Desde cambios de diseño y repeticiones en vivo hasta animaciones y efectos interactivos, esta innovación promete redefinir la manera en que percibimos el baloncesto.
NBA UNVEILS STATE-OF-THE-ART LED COURT FOR ALL-STAR 2024 EVENTS TAKING PLACE AT LUCAS OIL STADIUM
— NBA (@NBA) February 5, 2024
The NBA today unveiled the state-of-the-art full video LED court that will be used for #NBAAllStar 2024 events taking place at Lucas Oil Stadium, which include the #RufflesCelebGame… pic.twitter.com/JzOLmFbgaK
El concurso de triples entre Stephen Curry y Sabrina Ionescu, el regreso del Este contra el Oeste y el récord de participaciones de LeBron James son solo algunas de las atracciones destacadas del All-Star. Sin embargo, la atención también estará en la asombrosa cancha de vidrio LED, ofreciendo una ventana a una nueva dimensión del baloncesto.
Stephen A. Smith HITS the Crunch Time button!
— NBA (@NBA) February 17, 2024
For the next 2 minutes everything counts as DOUBLE 😱#RufflesCelebGame on ESPN pic.twitter.com/OjFGDwIBDE
ASB GlassFloor, una empresa familiar fundada en 1965, ha logrado combinar vidrio y LED para crear una experiencia visual única. Aunque inicialmente enfrentaron escepticismo, el éxito en el Mundial femenino sub 19 de baloncesto en Madrid respaldó la visión de la compañía. El CEO, Christof Babinsky, destaca el impacto positivo en la apariencia del evento y la mejora en el rendimiento de los jugadores.
La seguridad es una prioridad para ASB GlassFloor, y la cancha de vidrio no solo ofrece oportunidades para innovar en vídeos y animaciones, sino que también reduce los riesgos de quemaduras en la piel en comparación con las canchas de parqué tradicionales. Este enfoque cauteloso demuestra que la empresa busca complementar, no reemplazar, las canchas convencionales.

“Este tipo de cancha nos da un poco más de variedad en lo que podemos hacer en cuanto a gráficos interactivos que suceden en el piso, cambiando el diseño y los colores, realmente reaccionando al juego que sucede en la cancha”, comentó Carlton Myers, el exjugador que es el vicepresidente senior, cuya misión es supervisar la producción en vivo y el entretenimiento en la NBA. “Nos sentimos muy satisfechos con las posibilidades que ofrece. Y creemos que va a ser realmente impactante, tanto en el estadio como viéndolo por televisión”, comentó. En colaboración con la NBA, ASB GlassFloor ha trabajado arduamente para implementar esta tecnología en el All-Star Game, recibiendo el encargo hace tres meses. La cancha no solo es un logro técnico, sino que también garantiza una experiencia agradable para los jugadores y espectadores. Aunque Babinsky guarda secretos sobre las sorpresas que veremos en el All-Star, promete elevar la apariencia del evento sin convertirlo en un videojuego.







