Empresas tecnológicas de Estados Unidos, como Apple y Tesla, experimentan una brusca caída en China, desafiando la visión de que este sería el «siglo chino«. Apple enfrenta una disminución del 24% en las ventas de iPhones, vinculada a la caída de productos estadounidenses en China. La prohibición gubernamental del uso de iPhones por funcionarios también contribuyó. Tesla sufrió una significativa caída en los envíos desde su gigafábrica de Shanghái. La rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China se intensifica, con consumidores chinos eligiendo productos nacionales como el Mate 60 Pro de Huawei y vehículos eléctricos más asequibles de fabricantes locales.
Nuevos desafíos en la competencia tecnológica
China favorece marcas nacionales, desafiando a empresas estadounidenses. Pekín impulsa el aislacionismo, y la intensificación de la batalla por la supremacía tecnológica presenta riesgos para las empresas extranjeras. Empresas chinas, en lugar de imitar, ahora ofrecen productos propios, como el Mate 60 Pro de Huawei. La directiva Documento 79 busca expulsar empresas occidentales, exigiendo a las estatales que reemplacen el software extranjero en 2027. China busca catalizar el crecimiento tecnológico nacional, desafiando a compañías extranjeras.
Impacto en Apple y Tesla
La caída del 24% en las ventas de iPhones afecta a Apple, mientras que Tesla experimenta una disminución en los envíos de su gigafábrica. La estrategia de imitación de las empresas chinas ha evolucionado hacia la creación de productos nacionales competitivos. Empresas locales, como BYD, ganan terreno con vehículos eléctricos más asequibles. Pekín intensifica expulsar empresas occidentales y prioriza el crecimiento tecnológico. La respuesta de las empresas estadounidenses será crucial mientras China busca fortalecer su sector tecnológico.


