Un reciente informe de Environmental Defense Fund y Atlas Public Policy revela un preocupante repunte en la construcción de infraestructura de combustibles fósiles en Estados Unidos, la más alta en una década. Este aumento se atribuye principalmente a la creciente demanda energética de los centros de datos, fábricas y vehículos eléctricos, exacerbado por políticas de la administración Trump que priorizan las fuentes fósiles sobre las energías renovables.
El contexto energético de Estados Unidos
Estados Unidos se encuentra en un punto de inflexión energético. A pesar de que la energía eólica y solar superaron al carbón por primera vez en 2024, el sector sigue dependiendo en un 60 por ciento de los combustibles fósiles. El informe advierte que si todos los proyectos de gas natural en desarrollo se completan, se podría generar un aumento significativo de la contaminación y mayores costos de electricidad para los consumidores durante décadas.
Impacto de la administración Trump
La actual administración de Donald Trump ha manifestado su intención de impulsar la producción de combustibles fósiles, bajo la premisa de que son la fuente de energía preferida para los voraces centros de datos. Esta postura ha llevado a la ralentización del crecimiento de las industrias solar y eólica, a pesar de que la energía solar se ha consolidado como la fuente de energía más económica a nivel global en la mayoría de las regiones.
La creciente demanda de energía
La demanda de electricidad en EE. UU. ha crecido a un ritmo no visto en más de una década. Este aumento se debe a diversos factores tecnológicos y de consumo, entre ellos:
- Expansión masiva de centros de datos para IA y computación en la nube.
- Aumento de la producción en fábricas de alta tecnología.
- Crecimiento exponencial de vehículos eléctricos, que requieren una robusta infraestructura de carga.
Esta demanda está poniendo a prueba la red eléctrica y, según el informe, está siendo satisfecha en gran medida por la nueva infraestructura de combustibles fósiles, contraviniendo los objetivos de transición energética.
Riesgos y proyecciones a futuro
El informe subraya que las decisiones tomadas hoy moldearán el costo, la confiabilidad y el perfil de emisiones de la red eléctrica estadounidense por muchos años. La construcción continua de infraestructura de gas natural podría “bloquear” al país en un futuro con mayores emisiones y precios más altos, haciendo más difícil alcanzar los objetivos de sostenibilidad y reducir la dependencia de energías contaminantes.
En resumen
- EE. UU. experimenta un resurgimiento en la construcción de infraestructura de combustibles fósiles.
- La demanda energética de centros de datos es un factor clave en este aumento.
- Políticas de la administración Trump priorizan los combustibles fósiles sobre las energías renovables.
- El informe advierte sobre un posible aumento en la contaminación y precios de electricidad.
- A pesar del auge de las renovables en años anteriores, la tendencia actual invierte el curso hacia una mayor dependencia fósil.


