La retatrutida, un fármaco experimental de Eli Lilly para tratar la obesidad, redujo los episodios de apnea obstructiva del sueño en dos ensayos clínicos cuyos resultados se publicaron en octubre de 2026. Los estudios incluyeron a cerca de 700 personas y apuntan a un posible beneficio adicional para pacientes con obesidad, aunque el medicamento todavía no está aprobado.
Menos interrupciones de la respiración durante la noche
Los dos ensayos evaluaron la retatrutida en adultos con obesidad y apnea obstructiva del sueño (AOS). Uno incluyó participantes que también tenían diabetes tipo 2; el otro estudió a personas sin esa condición. En ambos casos, los investigadores compararon el fármaco con un placebo.
Quienes recibieron retatrutida presentaron, en promedio, menos episodios de apnea —pausas temporales de la respiración— y de hipopnea, cuando la respiración se vuelve superficial, durante el sueño. El resultado se observó en diferentes dosis del medicamento y en los dos grupos estudiados, según los ensayos publicados en el New England Journal of Medicine.
En uno de los ensayos, más de la mitad de quienes tomaron retatrutida alcanzó la remisión de la AOS o pasó a tener un cuadro leve. Para algunos participantes, esa mejoría significó que ya no necesitaran presión positiva en las vías respiratorias, tratamiento de referencia que mantiene abierto el paso del aire durante el sueño.
Qué es la retatrutida y por qué puede influir en la AOS
La retatrutida es un medicamento en investigación que imita la acción de tres hormonas relacionadas con el apetito y el metabolismo: GLP-1, GIP y glucagón. Pertenece a una nueva generación de tratamientos para la obesidad y la diabetes, y estudios previos de gran escala la han señalado como una de las opciones más potentes para perder peso entre las evaluadas.
La conexión con la apnea es relevante porque el exceso de peso es un factor de riesgo para la AOS: los tejidos alrededor de las vías respiratorias pueden favorecer su obstrucción mientras la persona duerme. La afección provoca pausas repetidas en la respiración, que pueden ocurrir desde cinco hasta 100 veces por hora. Aunque los ronquidos son frecuentes, por sí solos no confirman un diagnóstico.
Los resultados no demuestran que la retatrutida trate la apnea por un mecanismo independiente de la pérdida de peso. Tampoco indican que vaya a reemplazar otros tratamientos en todos los pacientes. La AOS tiene más de un factor de riesgo y algunas personas con la enfermedad no tienen sobrepeso ni obesidad.
El medicamento sigue en investigación
La retatrutida aún no cuenta con aprobación regulatoria. Por eso, los resultados de estos ensayos no significan que esté disponible como tratamiento para la apnea ni permiten anticipar cuándo podría llegar a pacientes. La decisión dependerá de la evaluación de las autoridades sanitarias y de la evidencia clínica disponible.
El antecedente más cercano es la tirzepatida de Eli Lilly, que combina la acción de GLP-1 y GIP y recibió aprobación de la FDA a finales de 2024 para tratar la apnea obstructiva del sueño. Ese precedente muestra que algunos fármacos para la obesidad pueden tener aplicaciones adicionales, pero no permite asumir que la retatrutida obtendrá la misma autorización.
Para los lectores, la principal implicación es que el control del peso podría contribuir a mejorar la respiración durante el sueño en algunos pacientes con obesidad y AOS. Sin embargo, cualquier cambio en el tratamiento debe valorarse con profesionales de la salud, y los resultados de un ensayo no sustituyen el diagnóstico ni las terapias indicadas para cada persona.
En resumen
- Dos ensayos con cerca de 700 participantes estudiaron retatrutida en personas con obesidad y apnea del sueño.
- El fármaco redujo los episodios de apnea e hipopnea frente al placebo.
- En uno de los ensayos, más de la mitad logró remisión o pasó a un cuadro leve.
- La retatrutida sigue siendo experimental y no está aprobada para tratar la apnea.
- La mejoría no implica que todos los pacientes puedan dejar otros tratamientos.


