Helion, la innovadora startup de energía de fusión con sede en Everett, Washington, ha anunciado un hito crucial en su búsqueda de la energía limpia ilimitada. Su reactor prototipo Polaris ha logrado que los plasmas alcancen los 150 millones de grados Celsius, un 75% del objetivo para operar una planta de energía de fusión comercial. Además, Polaris es el primer reactor de fusión en operar con éxito utilizando combustible de deuterio-tritio, marcando un avance significativo en la industria.
El anuncio subraya el progreso de Helion en la carrera por comercializar la energía de fusión, una fuente de energía limpia con potencial ilimitado. Los 150 millones de grados Celsius alcanzados por Polaris representan un paso fundamental hacia la meta final de la compañía de 200 millones de grados Celsius, la temperatura óptima para la operación de una planta comercial, según David Kirtley, cofundador y CEO de Helion. Kirtley expresó su entusiasmo, señalando a TechCrunch que la salida de potencia de fusión aumentó drásticamente en forma de calor como se esperaba.
Un aspecto clave de este hito es la utilización de combustible de deuterio-tritio en el reactor Polaris, lo que convierte a Helion en la primera compañía de fusión en lograrlo. Este avance es vital para la validación de sus procesos de ingeniería y sienta las bases para futuras operaciones de generación de energía.
Compromiso con Microsoft y el Reactor Orion
A diferencia de otras startups de fusión que apuntan a principios de la década de 2030, Helion tiene un contrato con Microsoft para suministrar electricidad a partir de 2028. Esta energía provendrá de Orion, un reactor comercial de 50 megavatios que la compañía está construyendo actualmente, que será la culminación del aprendizaje obtenido con Polaris. Este ambicioso plazo posiciona a Helion como un líder en la carrera por llevar la energía de fusión a la red eléctrica.
Innovación en el Diseño del Reactor y Generación Directa de Electricidad
El reactor de Helion utiliza una configuración de campo invertido (FRC), que se distingue por su forma de reloj de arena. En los extremos anchos, el combustible se inyecta y se convierte en plasma. Luego, poderosos imanes aceleran los plasmas entre sí, fusionándolos y comprimiéndolos aún más para elevar la temperatura a los 150 millones de grados Celsius en menos de un milisegundo. Esta tecnología permite a Helion un enfoque innovador y eficiente.
La compañía no extrae energía de las reacciones de fusión en forma de calor como la mayoría de sus competidores, sino que genera electricidad directamente. El propio campo magnético de la reacción de fusión interactúa con los imanes del reactor, induciendo una corriente eléctrica que puede ser recolectada. Este método promete una mayor eficiencia en la conversión de energía desde la fuente de fusión.
La Carrera Global por la Fusión y la Captación de Inversiones
Helion opera en un campo altamente competitivo, donde varias empresas buscan comercializar la energía de fusión. Otras compañías como Commonwealth Fusion Systems, Inertia Enterprises y Type One Energy también están logrando avances significativos y han asegurado importantes rondas de financiación. Helion misma ha recaudado 425 millones de dólares el año pasado de inversores como Sam Altman, Mithril, Lightspeed y SoftBank, demostrando la confianza del mercado en su potencial transformador.
Mientras que Commonwealth Fusion Systems busca alcanzar más de 100 millones de grados Celsius en su tokamak, el diseño de Helion requiere temperaturas más elevadas. “Creemos que a 200 millones de grados es donde se encuentra el punto óptimo para operar una central eléctrica”, afirmó Kirtley, destacando la singularidad de su enfoque tecnológico.
Estrategia de Combustible: del Deuterio-Tritio al Deuterio-Helio-3
Aunque actualmente Polaris utiliza deuterio-tritio, el plan a largo plazo de Helion es emplear una mezcla de deuterio-helio-3. Este cambio es estratégico: el deuterio-helio-3 produce más partículas cargadas, lo que es ideal para el método de Helion de generar electricidad directamente a partir de los campos magnéticos de la fusión. A diferencia de otros elementos, el Helio-3 es escaso en la Tierra, pero Helion ha desarrollado un ciclo de combustible para producirlo in situ, fusionando núcleos de deuterio. Este proceso de purificación y reutilización del Helio-3 ha sido “una grata sorpresa” en su eficiencia, según Kirtley, lo que podría incluso permitir a Helion vender este combustible a otras compañías en el futuro.
Cuando se le preguntó sobre el “punto de equilibrio científico” —el momento en que una reacción de fusión genera más energía de la que requiere para comenzar— Kirtley se centró en la practicidad: “Nos enfocamos en la pieza de la electricidad, en producir electricidad, en lugar de los hitos puramente científicos.” Esta perspectiva resalta el enfoque pragmático y orientado al mercado de Helion.
La construcción de Orion, el reactor comercial de 50 megavatios, avanza en paralelo con los experimentos de Polaris. Kirtley enfatizó que Polaris es solo un paso en el camino hacia plantas de energía a gran escala, reafirmando la visión a largo plazo de Helion para un futuro energético limpio y sostenible.






