Investigadores de la Universidad de California, San Diego, y de Inria Nancy han desarrollado una nueva técnica que logra sortear el cifrado RSA de 1,024 bits sin necesidad de factorizar la clave, un avance que podría redefinir la seguridad cibernética a mediano plazo. Este método innovador reduce drásticamente el tiempo y los recursos computacionales necesarios para comprometer el estándar de cifrado ampliamente utilizado.
Tradicionalmente, la seguridad del cifrado RSA se basa en la dificultad inherente de factorizar grandes números primos. Sin embargo, esta nueva aproximación, detallada en un reciente estudio, demuestra una vulnerabilidad crítica que podría tener implicaciones significativas para la infraestructura digital global.
Innovadora técnica de ataque a RSA
La investigación presenta un ataque de falsificación de firma que utiliza una variante del algoritmo de criba de campo numérico, propuesto inicialmente en 2007, pero ejecutado por primera vez a esta escala. Los expertos lograron romper el cifrado RSA de 1,024 bits en aproximadamente 1,380 años de núcleo de CPU, un esfuerzo distribuido durante cinco meses en un clúster académico. Esta cifra representa una mejora asombrosa en comparación con las estimaciones previas para factorizar una clave RSA de 1,024 bits, que oscilaban entre 500,000 y 1 millón de años de núcleo de CPU.
Este descubrimiento, si bien no representa una amenaza inmediata para la mayoría de los sistemas protegidos con RSA debido a la inmensa capacidad computacional aún requerida, subraya la necesidad urgente de migrar hacia estándares de cifrado más robustos y resistentes a futuros ataques. Los resultados de este estudio fueron reportados inicialmente por Cyber Security News y posteriormente analizados por Ars Technica, destacando la relevancia de esta investigación en el ámbito de la ciberseguridad.
Implicaciones para el futuro del cifrado
La capacidad de esta técnica para romper RSA sin factorizar tiene implicaciones de seguridad incluso para claves de 2,048 y 4,096 bits, llevándolas a niveles de seguridad inaceptablemente bajos según las directrices de agencias como la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST). De hecho, el NIST ya ha manifestado su intención de desaprobar RSA para 2030 y eliminarlo por completo a mediados de la próxima década, anticipándose a estas crecientes vulnerabilidades.
Karsten Nohl, jefe de innovación y criptógrafo en Allurity, comentó a Ars Technica que «si este resultado se mantiene bajo revisión por pares, sería un avance conceptual». Añadió que «RSA es tan difícil de romper como factorizar números enteros grandes, o al menos eso pensábamos». Este comentario resalta el impacto disruptivo del hallazgo en la criptografía moderna.
Riesgos a corto y largo plazo
Es importante destacar que esta técnica no representa una amenaza a corto plazo para la mayoría de las implementaciones de RSA, especialmente aquellas que utilizan el relleno PKCS#1 v1.5 o PSS. Estos métodos añaden datos adicionales a las comunicaciones cifradas, dificultando significativamente su descifrado. Sin embargo, la investigación pone de manifiesto la urgencia de considerar la migración a algoritmos post-cuánticos, ya que RSA no es resistente a los ataques de computación cuántica.
A pesar de que las computadoras cuánticas capaces de romper RSA a gran escala siguen siendo en gran parte teóricas, su desarrollo avanza. Estudios recientes, como los publicados a principios de este año, sugieren que la ruptura de otros métodos de clave pública, como la criptografía de curva elíptica, podría requerir menos recursos de lo estimado previamente, lo que intensifica la presión sobre los desarrolladores de sistemas de seguridad para que adopten medidas preventivas.
En resumen
- Investigadores lograron sortear el cifrado RSA de 1,024 bits sin factorizar la clave.
- La técnica empleó 1,380 años de núcleo de CPU, significativamente menos que las estimaciones anteriores.
- El método utiliza una variante del algoritmo de criba de campo numérico, ejecutado a una escala inédita.
- Este avance reduce la seguridad de claves RSA de 2,048 y 4,096 bits.
- El NIST planea depreciar RSA para 2030 y eliminarlo completamente a mediados de la próxima década.
- La técnica no es una amenaza inmediata para RSA con rellenos PKCS#1 v1.5 o PSS.


