Airbnb prohibirá a los anfitriones exigir a sus huéspedes tareas de limpieza propias de un profesional, como quitar las sábanas o llevarse la basura, para las reservas hechas desde el 20 de noviembre. El cambio busca evitar que los viajeros paguen cargos de limpieza y, además, deban completar una lista de labores al salir; la medida ha provocado protestas de anfitriones y apoyo de muchos huéspedes.
Qué tareas ya no podrán exigir los anfitriones
La nueva política prohíbe pedir a los huéspedes que realicen trabajos que normalmente haría el personal de limpieza. Entre los ejemplos están quitar la ropa de cama, lavar y guardar los platos, o sacar la basura fuera de la propiedad. Airbnb también aclara que no se pueden trasladar esas exigencias a otras secciones del anuncio para eludir la regla.
La plataforma sí permite solicitudes razonables que no equivalgan a una tarea de limpieza. Por ejemplo, un anfitrión puede pedir que los platos sucios se dejen en el fregadero. También puede indicar precauciones justificadas por las condiciones del lugar, como usar contenedores resistentes a osos o limitar las duchas durante restricciones de agua por sequía.
La diferencia importa para los viajeros: la política no significa que puedan dejar la vivienda en cualquier condición ni elimina las normas básicas de convivencia. Airbnb mantiene reglas para que los huéspedes traten la propiedad con cuidado, depositen la basura en los recipientes adecuados y no dejen platos con moho.
Por qué protestan los anfitriones
Tras el anuncio, algunos anfitriones expresaron en los foros de Airbnb y Reddit que la medida reduce su capacidad para proteger sus viviendas y controlar el estado en que las reciben. Otros amenazaron con subir precios, retirar temporalmente sus alojamientos de la plataforma o limitar los utensilios disponibles en sus cocinas.
Parte de sus inquietudes se refiere a daños o situaciones que van más allá de ordenar: manchas permanentes, basura acumulada o platos en condiciones insalubres. Sin embargo, Airbnb distingue entre el mantenimiento habitual de una reserva y los daños atribuibles al huésped. La empresa indica que los anfitriones pueden solicitar una compensación razonable por daños o artículos perdidos y que su programa AirCover cubre hasta 3 millones de dólares en ciertos daños a la propiedad.
La política también limita los cargos de limpieza: la tarifa puede cubrir labores estándar entre estancias, como lavar ropa de cama y aspirar, pero no se puede cobrar una penalización por no completar una tarea específica de salida. Los anfitriones todavía pueden dejar una reseña relacionada con la limpieza.
También habrá límites para contratos adicionales
Desde el 20 de noviembre, Airbnb también prohibirá exigir a los huéspedes que firmen contratos separados, salvo excepciones limitadas, como ciertos requisitos legales locales, estancias largas o el uso de un servicio opcional, por ejemplo, alquilar un carrito de golf. Si aplica una excepción, el anfitrión debe informar de ello en la sección correspondiente del anuncio.
Airbnb advierte que incumplir las reglas puede ocasionar una advertencia y, en casos graves, la retirada del anuncio o la expulsión de la plataforma. La compañía señala además que no se encarga de hacer cumplir los términos de los contratos externos permitidos por excepción.
Qué cambia para quienes reservan
El ajuste responde a una queja frecuente de viajeros: tener que pagar una tarifa de limpieza y, a la vez, completar una larga lista de tareas antes de marcharse. Para los anfitriones, la consecuencia práctica es que deberán incorporar el coste y la organización de la limpieza habitual a la gestión del alojamiento, en lugar de depender de obligaciones de salida impuestas a los huéspedes.
La discusión no elimina las responsabilidades de ninguna de las partes. Los huéspedes siguen sujetos a las reglas generales de cuidado y pueden responder por daños, mientras que los anfitriones conservan la posibilidad de fijar normas razonables y cobrar tarifas permitidas. El cambio delimita qué labores corresponden al servicio de limpieza y cuáles son expectativas aceptables para una estancia.
En resumen
- Airbnb prohíbe exigir tareas de limpieza propias de un profesional en reservas hechas desde el 20 de noviembre.
- Quitar las sábanas, lavar y guardar platos o llevarse la basura son ejemplos de tareas no permitidas.
- Se mantienen solicitudes razonables y las reglas básicas para cuidar la propiedad.
- Las tarifas de limpieza pueden cubrir el mantenimiento estándar, pero no sancionar tareas de salida incumplidas.
- La plataforma también restringirá los contratos separados y prevé sanciones por incumplir sus políticas.


