Documentos internos revelan que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha explorado activamente el uso de una herramienta de análisis de datos, apoyada por Palantir, conocida como ELITE, para investigar posibles casos de fraude electoral, lo que marca una expansión significativa de su rol en la seguridad electoral.
Esta revelación, surgida de una solicitud de la Ley de Libertad de Información (FOIA) presentada por el grupo de defensa legal Democracy Forward, subraya la creciente implicación de DHS en la vigilancia de registros de votantes, pese a la escasez de evidencia sobre el fraude de no ciudadanos.
La herramienta ELITE y su implicación
La herramienta ELITE (Enhanced Leads Identification & Targeting for Enforcement), desarrollada por el Innovation Lab (iLab) de Homeland Security Investigations (HSI), una división de ICE, está diseñada para la gestión de leads, revisión analítica y seguimiento investigativo. Inicialmente reportada por 404 Media en enero, ELITE permite a los agentes de ICE generar mapas con posibles objetivos de deportación, acceder a sus archivos y obtener un “puntaje de confianza” sobre sus direcciones.
Según correos electrónicos internos, el iLab se enfoca en procesar datos de registros de votantes del Departamento de Justicia (DOJ) y del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. (USCIS). Si bien los historiales criminales están excluidos por ahora, se están realizando esfuerzos para integrarlos.
Un portavoz de Palantir ha declarado a WIRED que los datos de los registros de votantes nunca se han integrado en ELITE, a pesar de que los correos internos de DHS sugieren lo contrario, mencionando que información de estados como Connecticut, Georgia, Kentucky, Missouri, Michigan y Nuevo México había sido “enriquecida por el iLab y estaba pendiente de entrada de Palantir en ELITE”.
Ampliación del alcance de ICE en investigaciones electorales
La integración de datos de votantes en una herramienta como ELITE preocupa a expertos legales. Chinmayi Sharma, profesora asociada de Derecho en Fordham, señala que la decisión de construir investigaciones de fraude electoral dentro de DHS, que tradicionalmente no se relaciona con la jurisdicción electoral, se debe a las autoridades, la infraestructura y las relaciones con proveedores que la agencia ya posee.
Esta iniciativa federal se alinea con los esfuerzos de la administración Trump por desacreditar las elecciones, bajo la narrativa de que la votación de no ciudadanos es un problema significativo, a pesar de que la evidencia disponible indica que es extremadamente rara. El Departamento de Justicia ha presentado cargos en solo 16 casos que involucran a extranjeros por presuntos delitos electorales, todos ellos residentes legales permanentes.
Los correos electrónicos sugieren que ICE está construyendo un sistema para identificar y potencialmente tomar medidas contra individuos, priorizando un “enfoque investigativo basado en redes” sobre leads individuales. Esto indica una estrategia a largo plazo más allá de las elecciones de medio término.
Implicaciones para la privacidad y la seguridad electoral
La posible conexión entre ICE y Palantir en la investigación del fraude electoral plantea serias preguntas sobre la privacidad de los votantes y el uso de datos personales. Aunque la administración Trump y DHS, bajo el secretario Markwayne Mullin, han liderado la búsqueda de votantes no ciudadanos, los resultados han sido mínimos.
La centralización de estas investigaciones en una agencia como ICE, conocida por sus operaciones de inmigración, podría llevar a un escrutinio indebido y a la disuasión de votantes legítimos, especialmente en comunidades minoritarias o de inmigrantes. La falta de transparencia sobre cómo se procesan y utilizan estos datos añade una capa de preocupación sobre el potencial de abusos.
En resumen
- ICE ha explorado el uso de ELITE, una herramienta con soporte de Palantir, para investigar fraude electoral.
- Democracy Forward publicó documentos que revelan la participación de Homeland Security Investigations (HSI) en estas pesquisas.
- ELITE, inicialmente usada para objetivos de deportación, podría integrar datos de registros de votantes, según correos internos.
- Palantir niega la integración de datos de votantes en ELITE, a pesar de las comunicaciones internas de DHS.
- Expertos legales cuestionan la expansión del rol de DHS en la vigilancia electoral.
- La administración Trump ha impulsado la narrativa de fraude electoral por no ciudadanos, aunque la evidencia es escasa.


